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Las Bendiciones / Brajot
Shehacol
Nihiá Bidvaró Esta bendición se recita antes de comer cualquier alimento
genérico. Interpretamos como genéricos a todos aquellos alimentos que no
crecen de la tierra, como ser: carnes, pescados, leche, quesos, huevos,
agua, infusiones, gaseosas, licores, golosinas, postres que no contienen
harina, hongos, etc. Antes de consumir estos alimentos recitamos la siguiente
bendición:
Barúj Atá A-do-nái E-lo-héinu mélej haolám shehacol
nihiá bidvaró.
Bendito eres Tú A-do-nái nuestro Di-s, Rey del Universo, por cuya
palabra todo fue llamado a ser.
Si consumimos más de 27 gramos de cualquiera de estos alimentos, en
el caso de los sólidos, o 87 centímetros cúbicos en el caso de los líquidos,
luego de haber sido consumidos recitamos la bendición de Boré Nefashot.
Boré Prí Haetz Esta bendición corresponde
a los alimentos que crecen de los árboles, como por ejemplo manzanas, naranjas,
peras, uvas, paltas, nueces, almendras, higos, uvas, aceitunas, granadas,
dátiles, etc.
Barúj Atá A-do-nái E-lo-héinu mélej haolám boré
prí haetz.
Bendito eres Tú A-do-nái, nuestro Di-s, Rey del Universo, que crea
el fruto del árbol.
La bendición posterior a estos alimentos difieren en algunos casos.
Si bien para la mayoría de los casos recitamos Boré Nefashot, no es así para
el caso de haber consumido uvas, higos, aceitunas, granadas o dátiles cuando
recitamos la bendición de Meéin Shalósh -Al Haetz-. Estos frutos tienen
esta bendición especial porque la tierra de Israel fue distinguida y alabada
por la calidad de los frutos mencionados.
Boré Prí Haadamá Se recita antes de comer
cualquier hortaliza, legumbre, verdura o fruta que crece en la tierra (excepto
los hongos, los cuales crecen sin ser plantados), por ejemplo: papas, batatas,
zapallo, rábanos, porotos, chauchas, lechuga, espinaca, radicheta, sandía,
melón, ananá, frutilla, banana, etc.
Barúj Atá A-do-nái E-lo-héinu mélej haolám boré
prí haadamá.
Bendito eres Tú A-do-nái nuestro Di-s, Rey del Universo, que crea
el fruto de la tierra.
La bendición posterior a todos los alimentos que crecen en la tierra
(excepto las harinas), es la misma que se dice para los alimentos genéricos,
la cual es Boré Nefashot.
Boré Prí Hagafen Debido a que el vino es
considerado como la bebida más importante, se destinó para él la siguiente
bendición especial:
Barúj Atá A-do-nái E-lo-héinu mélej haolám boré prí hagafen.
Bendito eres Tú A-do-nái nuestro Di-s, Rey del Universo, que crea
el fruto de la vid.
Luego de haber bebido más de 87 centímetros cúbicos de vino, decimos
la bendición especial de Meéin Shalósh -Al Haguefen
Hamotzí Lejem Min Haaretz El pan, que es
el alimento por excelencia, posee su bendición específica.
Los sabios dispusieron un lavado de manos ritual antes de comer pan
(o Matzá).
Este lavado debe realizarse de la siguiente manera: Se toma una jarra
con la mano derecha y se llena de agua. Luego se toma la jarra con la mano
izquierda y se vierte el agua tres veces seguidas sobre la mano derecha
y después el mismo procedimiento se realiza para la mano izquierda.
Antes de secarse las manos se recita la siguiente bendición:
Barúj atá A-do-nái E-lo-héinu mélej haolám asher
kidshanu bemitzvotav vetzivanu al netilat Iadaim.
Bendito eres Tú A-do-nái nuestro Di-s, Rey del Universo, que nos ha
santificado con Sus mandamientos, y nos ha ordenado lo concerniente al lavado
de las manos.
No se debe hablar hasta después de haber recitado la bendición del
pan y haber comido un trozo de él.
Barúj atá A-do-nái E-lo-héinu mélej haolám hamotzí
lejem min haaretz.
Bendito eres Tú A-do-nái nuestro Di-s, Rey del Universo, que hace
salir el pan de la tierra.
Si se consume pan no es necesario recitar las bendiciones correspondientes
a los alimentos que acompañan al pan. (Excepción: Vino, frutas y postres),
ya que el pan es el centro de la comida y lo demás es para acompañar el
pan. Asimismo, luego de haber consumido pan debemos pronunciar sólo el Birkat
Hamazón (bendición de gracias para después de las comidas) (ver pág. 5),
y no es necesario decir las bendiciones posteriores a cada uno de los alimentos
consumidos.
Al oír un trueno o el ruido de un terremoto, o un volcán en erupción:
Barúj atá A-do-nái E-lo-héinu mélej haolám shecojó
ugvuratá malé olam.
Bendito eres Tú A-do-nái nuestro Di-s, Rey del Universo, cuyo poder
y fuerza llenan el mundo.
Al ver relámpagos o cometas:
Barúj atá A-do-nái E-lo-héinu mélej haolám osé
maasé bereshit.
Bendito eres Tú A-do-nái nuestro Di-s, Rey del Universo, que restablece
la obra de la creación.
Al ver el arco iris:
Barúj atá A-do-nái E-lo-héinu mélej haolám zojer
habrit veneeman bivriló vekaiam bemaamaró.
Bendito eres Tú A-do-nái nuestro Di-s, Rey del Universo, que recuerda
el Pacto, es fiel a Su Pacto, y guarda su promesa.
Al probar una fruta de estación por primera vez en el año, al vestir
una ropa nueva, al decir el kidush o la bendición de las velas de los jaguim
:
Barúj atá A-do-nái E-lo-héinu mélej haolám shehejianu
vekimanu vehiguianu lizmán hazé.
Bendito eres Tú A-do-nái nuestro Di-s, Rey del Universo, que nos ha
concedido vida, nos sostuvo, y nos hizo posible llegar a esta ocasión.
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Aviv, ISRAEL E-Mail: elvinonuevo@yahoo.com
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